Mirando con los ojos cerrados

Pienso que el amor, en ciertos momentos, hace que la piel entre en un nuevo estado de la materia. Y lo que era polvo, ahora es oro. Lo que era cuerpo, solo aire. El calor se consume en una reacción exotérmica sin retroceso. La sed, en ese trance, es algo delicioso y a la vez, persistente, agobiante, porque se sacia y se agota rápidamente en los labios que luego vuelven a provocarla.

Comentarios

Entradas populares