Emocionalmente no disponible
Ayer me dije a mí misma que qué bueno que mi malicia no busque el perjuicio de otro, pudo ser otro mi destino. Tengo más de 40. No me siento vieja, me siento cansada de la gente que miente tan campantemente, que tu propio entorno traicione tus avances cuando abres tu corazón. Lima me succiona a sus anchas, me caga. También me conmueve. Todo eso ya lo saben. Estoy con los ojos adoloridos, mis pies cansados de caminar.
Comentarios
Publicar un comentario