Algo con fibra

Una cosa que me agrada es sentir que no debo adornar nada. Puede que mi percepción a veces se sesgue por el disfrute o el dolor de lo que recibe a través de los sentidos. Puede. Pero la verdad, usualmente cuando hablo de lo que veo es como tal cual creo percibirlo. A veces creo que ese cinismo que capto a la gente alrededor de mí solo es una cubierta conveniente para ocultar la falta de atención al entorno; el cinismo mal elaborado aplana e ignora los detalles para tener una especie de alivio cómico. 

Mejor dicho, quizá pasa que malos cínicos son los que se autoevaden. No lo sé. Pero si sé que quiero escribir mañana. Tampoco tengo apetito de hablar de geometrías sagradas ni leyes invisibles, ni aire místico, o eso trato. Acá en este blog todo es prosaico, es hermoso, es banal, pero es lo que hay, y en lo que hay también hay cosas dignas de que se les preste atención, sin romance que pongas, sino esperando que las cosas te digan lo que necesitan. Sí, hay subjetividad siempre, pero creo en mi caso, que mientras la consigna no sea para mí "deja que hable el ambiente", hay poco más que creo que pueda decir. Eso.

Comentarios

Entradas populares